¡Feliz no cumpleaños!

Festejando a 30,000 pies de altura

Me parece que no se necesita una razón en específico para celebrar un no cumpleaños, al fin y al cabo son los 364 días de un año y si que vale la pena.

No siempre se celebra un no cumpleaños en mi familia, pero cuando se hace, es con estilo.

Esta anécdota fue en el 2013, cuando fuimos a Houston mi papá y yo de colados para acompañar a mi mamá a ver unas cosas de su trabajo.

Una vez estando en el aeropuerto para irnos de regreso a Mérida, aprovechamos para comprar comida y subirla al avión. Una de las cosas que compramos, fueron pretzels.

Aunt Annie´s, una franquicia que vende pretzels (como adoro esos pretzels), estaba celebrando su aniversario, y se encontraba regalando conitos de fiesta con motivo de dicha celebración, así que se me ocurrió agarrar tres de ellos, uno para cada quién. ¿Para qué los quería? quien sabe, pero a caballo regalado no se le mira el diente.

Una vez en el aire, empezamos a reírnos mientras comíamos nuestros alimentos nada grasosos y entre risas, mi papá observa los conitos de fiesta y pregunta: “Y eso para qué te lo trajiste?”

En respuesta, y de manera un tanto impulsiva, se me ocurre decirle al señor de lengua inglesa que estaba del otro lado que nos tomara una foto, que porque era el cumpleaños de mi papá (cosa que no era cierto, porque el cumple el 24 de enero). Me puse mi conito y les dije a mis padres que se pusieran todos el suyo y entre risas, lo hicieron.

Opino que tonterías así sin planear son las que más se disfrutan, era una travesura porque no era el cumpleaños de nadie, sin embargo se ve una oportunidad de tomar una foto que recuerde lo bien que nos la estábamos pasando y gracias a esta foto, es que puedo recordar aquel buen momento. Simple, pero divertido.

¿Tu también has celebrado algún no cumpleaños? ¡Comenta!

 

See you later, alligator!